CARTAS AL ALCALDE BOGOTÁ

La ciudad contemporánea es cada vez más un ejercicio no-colectivo que se construye al servicio de dinámicas económicas que en poco o nada responden a las voces e intereses de quienes la habitamos. Para re-pensar la ciudad en este escenario, es necesaria la participación activa de aquellos agentes que tienen la posibilidad de acercarse a esas dinámicas y desde sus roles transformarlas.

Sin embargo, la responsabilidad de propiciar discursos y modos de transformación que construyan nuevas formas de ciudad, no está sólo en aquellos con la proximidad para activar cambios; esa responsabilidad y necesidad recaen sobre todo ciudadano consciente de que sus intereses, opiniones y acciones privadas, impactan la vida pública y por lo tanto la construcción de una ciudad en común.

Cartas al Alcalde es una plataforma de discusión sobre el alcalde como figura de poder y sobre las formas y dinámicas que producen la ciudad. A su vez permite evidenciar discursos ajenos a las estructuras políticas dominantes, propiciando espacios para nuevas voces y formas de encuentro. Las cartas plantean una forma de expresión individual, que puestas en diálogo generan una noción de los deseos y pensamientos colectivos que proponen, cuestionan o problematizan la ciudad.

Hemos decidido sumarnos a esta iniciativa del Storefront for Art and Architecture, para participar en la construcción de una visión crítica y colectiva sobre el pasado, presente y futuro de Bogotá.

INSTALACIÓN

Pablo Gómez Uribe (Medellín, 1975)

Nueva Oficina de Catastro/Fe presenta la oficina de Catastro, ente encargado de certificar la tenencia de tierra y de determinar el valor de los inmuebles, y por lo tanto sus impuestos. A través del uso del cartón paja, la obra hace alusión al proceso de diseño arquitectónico—generalmente asociado a la promesa de una futura construcción—, y usando este material de bajo costo y poca durabilidad, se pregunta por la forma en la que se ha construido la ciudad, usando recursos de los impuestos de los ciudadanos para generar infraestructuras frágiles y precarias, que solamente ofrecen soluciones a corto plazo. Estas soluciones por lo general repiten modelos importados, ciñéndose a discursos de “progreso” y “futuro” hegemónicos. La propuesta cuestiona los modos y recursos usados por las instituciones de gobierno para extraer del ciudadano el mayor beneficio, ofreciendo siempre lo mínimo, pero enmarcado en la promesa de“un futuro mejor”

Paulo Licona (Tunja, 1977)

Los procesos de la política están siempre determinados
por la imagen. En las campañas electorales, la imagen o “presencia” del candidato suelen volverse más importantes que las propuestas y programas que fundamentan sus candidaturas. Cuando el candidato ya ha sido elegido, los logros de su mandato se miden por el puntaje de su “imagen favorable”. Mi alcalde favorito cuestiona esta concentración en la imagen, y en esa medida propone asumirla de manera directa como categoría de elección, pero también como una forma de juego frente al imaginario visual que otorga a un político una figura caricaturesca que responde a sus logros o falencias; imposibilidades o destrezas. A la vez, la falta de identidad de la figura política, evidencia su anonimia, la distancia entre ese sujeto y quien lo “elige”.

 

STOREFRONT FOR ART AND ARCHITECTURE – LETTERS TO THE MAYOR

As a civic figure, the architect has a privilege and a responsibility in being able to articulate and translate the collective aspirations of society, particularly for those not able to participate directly in decision-making processes.

Throughout history, architects have engaged with this responsibility and the structures of economic, political
and cultural power in different ways and with varying degrees of success. With the rise of globalization and an increasing homogenization of the contemporary city, the role of the architect in the political arena has often been relegated to answering questions asked by other stakeholders. While designing the next economically driven cultural-iconic-touristic object, many architects and politicians seem to have forgone a sense of ethics that is at the core of architectural theory and practice, and in the process, have waived their ability to create and influence design that contributes positively to the construction of public life.

Letters to the Mayor presented letters written by architects to their political leaders. Each letter provided a reflection for its author (the architect) to present ideas and methodologies, and to express concerns and desires that might contribute to action within political spheres.

Letters to the mayor has thus become a compilation of briefs, facts, desires, and dreams for the construction of cities, foundations, and future horizons.

Fotos: Santiago Pinyol